(*) Por Juan Luis Landaeta 


Uno de los principales obstáculos a vencer en ambientes hostiles, es que esa hostilidad misma pasa desapercibida. La violencia suele asimilarse y tolerarse, convirtiéndose en algo cotidiano.
Con-Mover busca a través de la danza y la exploración del movimiento en la comunidad, establecer vínculos entre niños y así, formar consciencia. La iniciativa empieza con talleres en colegios y en comunidades.

Esta solución propone construir valores positivos en la infancia, a través del juego, integrando un componente emocional físico y cognitivo. Partiendo de las posturas del cuerpo y del movimiento como marca distintiva única, se forja una mejor relación con los otros: se descubren las limitaciones propias y ajenas.

“La danza y el movimiento trabajan con los aspectos positivos del ser humano. Explorar el movimiento hace que ganes seguridad, autoestima y se construya una ciudadanía distinta. Antropológicamente, una de las explicaciones de la violencia, es porque se pretende invadir o apoderarse del espacio de otro” nos explica Claudia Cordido, Directora de Con-Mover.

Con-Mover tiene tres módulos: Conmigo, orientado al ritmo y la corporalidad, empoderando al niño con su espacio. Contigo, usa la técnica de “espejo” buscando establecer una empatía kinestésica, y Conmovidos, incluye bloques de gran formato queprocuran construir los espacios seguros que quieren habitar como grupo. Así se arma la transición entre conocer “mi cuerpo” para llegar a “la construcción comunitaria”.

Las fases están pensadas para ejecutar entre 8 y 12 semanas, dependiendo del trabajo que haya que hacer con el grupo. Actualmente están en pleno trabajo de expansión hacia Estados Unidos, procurando que se incorporen estas metodologías en escuelas, colegios y alcaldías, venciendo los prejuicios y demostrando cómo el movimiento consciente derrota la competencia y genera comunidad.

Puedes conocer más detalles sobre el trabajo de Con-mover y de su propuesta, aquí.

 

(*) Escritor invitado de NEXSO. Embajador de Ashoka Andina en Nueva York. Es abogado egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en 2012 y de la Maestría de Escritura Creativa en Español ofrecida por New York University. Associate Editor de ViceVersa Magazine.